Blog Finanzas

Tu precio está mal. Probablemente por defecto.

Cómo armar una política de precios que cubre costos, genera margen y es defendible frente a cualquier cliente. La mayoría de los dueños de pyme cobran menos de lo que deberían — y lo saben.

FF
Fernando Freire
17 de marzo, 2026 · 6 min de lectura
Política de precios para pymes
TL;DR
  1. El precio basado en "lo que cobra la competencia" es la forma más rápida de quedarse sin margen.
  2. El precio correcto parte del costo real más un margen objetivo, no del miedo al mercado.
  3. Saber defender el precio es tan importante como calcularlo bien.

¿Cómo fijaste tu precio? Si la respuesta honesta es "miré lo que cobra el de al lado y le puse más o menos lo mismo", no estás solo. El 60% de los dueños de pyme con los que trabajo usan alguna variante de ese método. El problema es que ese método no tiene en cuenta si el de al lado gana plata o no.

Hay tres síntomas claros de un precio mal calculado: facturás bastante pero no queda nada, le tenés miedo a perder clientes cuando subís, o aceptás descuentos casi automáticamente porque no sabés bien cuánto podés ceder. Si te identificás con alguno, seguí leyendo.

El precio que no cubre tus costos reales no es un precio — es una promesa que tu empresa no puede cumplir.

El error de los costos invisibles

Cuando un dueño de pyme de servicios calcula cuánto le cuesta hacer algo, suele contar los costos directos: materiales, mano de obra, transporte. Lo que no cuenta es el tiempo de administración, el costo del capital inmovilizado, el porcentaje de trabajos con garantía activada, y — el más invisible de todos — su propio tiempo.

El resultado es un costo subestimado que lleva a un precio bajo que genera un margen falso. En papel parece que ganás el 30%. En la realidad, cuando contás todo, estás en el 8%.

Cómo calcular el precio correcto

Paso 1: Costo real completo

Tomá el costo directo y sumale: un porcentaje de gastos generales (dividí los gastos fijos del mes entre el número de unidades o horas que vendés), un porcentaje de riesgo (devoluciones, garantías, imprevistos), y el valor de tu tiempo a la tasa que corresponde.

Paso 2: Margen objetivo

¿Cuánto margen necesitás para que el negocio sea sostenible? No el margen mínimo para sobrevivir — el margen para reinvertir, pagar deuda y retirarte algo que valga la pena. Eso es tu mínimo. Después podés apuntar más alto.

Paso 3: Precio de mercado como validación, no como referencia

Ahora sí mirás al mercado. Si tu precio calculado está por encima del mercado, o mejorás la propuesta de valor o encontrás un nicho que lo pague. Si está por debajo del mercado, felicitaciones: tenés espacio para subir.

» Ejercicio

Calculá el precio real de tu servicio más vendido

Sumá todos los costos reales (incluyendo tu tiempo) y multiplicá por 1.35 como mínimo. ¿Qué número te da? ¿Cuánto diferencia tiene con lo que estás cobrando hoy?

Cómo defender el precio

Saber calcular el precio es la mitad del trabajo. La otra mitad es poder sostenerlo cuando alguien te presiona para que bajes. La defensa del precio no es confrontación — es claridad sobre el valor que entregás. Si podés explicar en una oración por qué tu precio es el que es, la negociación cambia.

Los clientes que siempre negocian precio son los que menos entienden el valor. No siempre vale la pena ganarlos.

¿Querés revisar tu estructura de precios con un coach?

Lo trabajamos en el Lab de Finanzas y en el proceso de Mentor 1 a 1.

Ver el Lab de Finanzas »

Fernando Freire es coach senior de ActionCOACH Empresas en Acción. Trabajó con más de 120 pymes de Argentina, Paraguay y Uruguay en los últimos 9 años.

ActionCOACH